Aunque la pareja decida separarse o divorciarse, es fundamental que los hijos sigan siendo la prioridad. Hay que asegurar que sus necesidades emocionales y materiales estén cubiertas y que el proceso sea lo menos traumático posible para ellos.
Ayudamos a encontrar soluciones amigables y justas que beneficien a toda la familia.
Se refiere a la responsabilidad de cuidar y tomar decisiones diarias sobre un menor.
Tras la ruptura de la pareja, la custodia de los hijos puede ser de dos tipos:
A favor de uno de los progenitores: en estos casos se establecerá un régimen de visitas del progenitor no custodio, a favor del menor.
El menor convivirá con ambos por períodos de igual duración.
Se refiere a la responsabilidad de la toma de decisiones importantes sobre la vida del niño, como pueden ser su educación, atención médica, religión, etc.
En circunstancias excepcionales, los progenitores pueden ser privados del ejercicio de la patria potestad, siempre que concurran determinados escenarios.
Se refiere a la cantidad dineraria que un progenitor debe abonar para contribuir al cuidado y manutención de los hijos tras el divorcio o separación.
Pensión Alimenticia
Obligatoriedad: La ley impone esta obligación para asegurar que ambos progenitores contribuyan al bienestar del hijo.
Duración: Cuando menos, la obligación de pago de la pensión alimenticia se mantiene hasta que el menor alcanza la mayoría de edad. Sin embargo, puede extenderse si el hijo no tiene medios propios de subsistencia o en supuestos de necesidades especiales.
Importe: El importe de la pensión alimenticia se determina en función de varios factores, como:
- Ingresos de ambos progenitores.
- Necesidades del hijo (educación, salud, alimentación, etc.).
- Estilo de vida previo a la ruptura.
- Cualquier otro factor relevante que el Tribunal considere.